LA PUERTA DE ROMA III

LA PUERTA DE ROMA III
La necesidad de una Segunda Reforma I
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero


INTRODUCCIÓN
Hoy, 31 de octubre del 2013, a 496 años del hecho histórico cuando el monje alemán Dr. Martin Lutero clavó sus 95 tesis, en la catedral de Wittenberg, contra las irregularidades doctrinales y prácticas religiosas de la entonces Iglesia Católica Romana; hoy, me dispongo a compartir lo que entiendo el Espíritu del Señor está hablando y haciendo en medio de Su Iglesia en nuestros días y la imperiosa necesidad de una Segunda Reforma dentro de la Iglesia de Jesucristo.

Personalmente y para la iglesia que pastoreo, a partir del 2010, después de haber intercedido en la Puerta de Roma, tanto en la Plaza de San Pedro como en el Arco de Constantino, se inició un proceso de descubrimiento, reflexión y meditación en temas que hasta no hace mucho sencillamente nos eran ajenos y poco conocidos.

El proceso no ha sido fácil y el proceso de descubrimiento y de mayor entendimiento de verdades presentes en las Sagradas Escrituras no terminan de sorprendernos.  Pero también, como suele pasar, esto nos ha ocasionado críticas cercanas y lejanas, tanto de pastores como de líderes religiosos, que en su ignorancia y predisposición, perciben en nosotros una amenaza teológica y doctrinal a su forma de pensar, creer y practicar la Fe en Jesucristo.

Mucha de esta reacción es producto de la ignorancia, de la predisposición y del temor, pues hasta la fecha, después de tres (3) años ningún pastor cercano o lejano, se le ha ocurrido acercarse a mí para preguntarme qué exactamente pasó y qué exactamente he descubierto y estoy practicando.  Lo más fácil ha sido la vía del chisme, la murmuración y el descrédito, aunque esos mismos pastores y líderes religiosos combatirán desde sus púlpitos contra el chisme dentro de sus propias iglesias; o reaccionarían airados si algún miembro de sus iglesias se atreviera a decir algo en contra de ellos a sus espaldas, como ellos mismos lo hacen contra otros ministros, como es en nuestro caso...  El Señor nos ha mostrado la senda de la cruz, de la humillación, de la paciencia y la misericordia, porque cada quien dará cuenta a Dios de sus actos, y en eso, los pastores y ministros del Evangelio tenemos mayor responsabilidad y carga espiritual...

Pero en esta entrega voy a compartir, aunque brevemente, parte de la experiencia personal de los últimos cinco años, para quizás aquellos que murmuran y en su ignorancia me critican, puedan corregir sus actitudes y conductas delante del Señor y Su Iglesia.

INICIO DE OTRA ETAPA DE REFORMA
Sobre la experiencia más reciente, ya lo he mencionado en otras oportunidades; pues comenzó en febrero del 2010, después de orar en Roma y ya disponiéndome a regresar a Venezuela, para iniciar una nueva etapa ministerial. Después de doce (12) años de ministerio misionero en varias naciones, el Señor me dio instrucciones específicas de lo que debía hacer antes de iniciar mi nueva etapa ministerial en Venezuela. Él claramente me dijo: "Dedica treinta (30) días en ayuno y oración esperando dirección, en el mes de Nisán. ¡Quiero que prepares a Mi Iglesia!."

El Señor me había dado instrucciones parecidas en otras ocasiones, pero lo nuevo en éstas eran: 1. Que debía hacerlo en el mes de Nisán. 2. Que debía preparar a Su Iglesia... Yo sabía que Nisán era el primer mes del calendario hebreo, pero no tenía mayor conocimiento del mismo y mucho menos sabía que exactamente tiene treinta (30) días, tal como el Señor me indicó. A partir de allí, comencé mi proceso de aprendizaje sobre el tiempo de Dios, Su calendario y Sus Fiestas.

Después de iniciar el tiempo de oración y ayuno, el Señor me dio nuevas instrucciones y me dijo:
"Quiero que prepares a Mi Iglesia, para que entiendan Mi tiempo y Mi lenguaje, y puedan entender lo que estoy por hacer en Venezuela y en las naciones."

Y junto con ello me enfatizó que debía compartir lo que había vivido y aprendido en mi ministerio de intercesión profética desde 1998 hasta la fecha, en países como Venezuela, Estados Unidos, Holanda, India, España, Italia, Grecia y recientemente en Israel. Y esa es la razón por la que abrí este Blog.

¡Fue esta experiencia con mi Señor, en febrero del 2010, la que me impulsó a introducirme en los temas del tiempo de Dios, el calendario hebreo y las Fiestas del Señor!  Si por mí hubiera sido, yo me hubiera evitado otro conflicto más de los muchos que he tenido que enfrentar en mis ahora 30 años de ministerio, que por cierto también los cumplí en este mes y en este año.  Pero desde 1983, mi Señor me dio instrucciones de seguirle, de servirle y de obedecerle pase lo que pase, esté donde esté, y por eso cuando me llamó me dio el pasaje de Josué 1:9:
"Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová, tu Dios, estará contigo dondequiera que vayas."

Y creo firmemente que esta experiencia ocurrió como resultado de haber orado en las Puertas de Granada y de Roma, como cumplimiento de la promesa que mi Señor me dio en el 2008, en la Puerta de la justicia, en la Al-Hambra:
"Yo iré delante de ti y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce y haré pedazos cerrojos de hierro. Te daré los tesoros escondidos y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre."

Y en ese pasaje el Señor me dio la promesa que mediante el conocimiento que Él me estaba dando y me iba a dar podría "enderezar los lugares torcidos, quebrantar puertas de bronce y hacer pedazos cerrojos de hierro."  ¡Y eso exactamente es lo que hace un proceso de reforma y restauración: derriba fortalezas espirituales y mentales de doctrinas, ordenanzas y tradiciones de hombres!

Así como el Dr. Martin Lutero tuvo que enfrentarse al pensamiento y la estructura religiosa espiritual y humana prevaleciente en la Iglesia católica romana, asentada en el Vaticano; así hoy, Dios está levantando a hombres y mujeres, y a iglesias, que tendrán la tarea de enfrentarse al pensamiento y la estructura religiosa espiritual y humana prevaleciente en la Iglesia institucionalizada presente en la Iglesia protestante, evangélica y pentecostal de nuestros días.

¡Porque la verdad es que no hemos sido completamente libres de las garras de Roma!  Todavía la iglesia en general abraza un sistema organizativo piramidal, clerical y elitesco.  Todavía la iglesia en general abraza un sistema de tiempo y de fiestas con mucho trasfondo pagano.  Todavía la iglesia en general abraza un sistema de culto y ceremonias que se alejó de la sencillez de la comunidad de discípulos establecida por el Maestro y Sus apóstoles, y está produciendo o generando una iglesia cada vez más nominal, tibia espiritualmente, superficial, carnal y sin compromiso con el Señorío de Jesucristo y Su Misión de bendecir a todas las naciones.

Hoy la Iglesia protestante, evangélica y pentecostal tienen más cosas en común con Roma que con Jerusalén.  Hoy la Iglesia protestante, evangélica y pentecostal tienen más cosas en común con los padres y obispos de Roma, que con los apóstoles y profetas de Israel.  Hoy la Iglesia protestante, evangélica y pentecostal están más ciegas, ignorantes y confundidas con respecto al tiempo y señales de la Segunda Venida del Señor, pues están entretenidas con un Evangelio light de conciertos, de prosperidad, de entretenimiento y auto-satisfacción personal que nada tiene que ver con las claras demandas del discipulado y del Camino que nos dejaron el Maestro, Sus apóstoles y profetas (Mr. 8:33-35; Lc. 9:22-24; Gál. 2:20; Fil. 3:1-20; Ap. 6:9-10; 12:10-11).

Pero como siempre sucede, solo unos pocos podrán escuchar y obedecer lo que el Espíritu le dice a las iglesias.  Así como pasó en los tiempos de Israel que Dios llamaba a Su pueblo por medio de los profetas y solo unos pocos respondían; así como a través de la historia de la Iglesia Dios ha llamado a Su pueblo por medio de los profetas y solo unos pocos respondían; así también, al final de los días, antes de la Segunda Venida del Señor, solo serán unos pocos los que podrán responder a la Voz de su Señor y huirán de Babilonia y de todo su sistema pagano de fornicación espiritual y prostitución idolátrica (Is. 52:11; Ap. 18:2-5).

¡Ante la cercanía de la Segunda Venida de nuestro Señor es sumamente necesario que la Iglesia conozca y entienda el tiempo y las señales de los tiempos para que no ande en tinieblas y confundida!

La iglesia protestante, evangélica y pentecostal en general están sumergidas en el sistema babilónico-romano de tiempo, establecido por el emperador Julio Cesar (46 a.C.), reafirmado por el emperador Constantino (325 d.C.) y renovado por el papa Gregorio XIII (1582 d.C.).  Están sumergidas dentro del sistema de tiempo pagano del anticristo y no se dan cuenta del peligro que eso representa.  ¡Eso es el cumplimiento de la profecía dada por medio del profeta Daniel! (Dan. 7:24-27).  Y la orden del Espíritu del Señor es ¡salid de ella pueblo mío! (Ap. 18:4)

En la próxima entrega continuaremos abordando este tema sobre "la necesidad de una Segunda Reforma para la Iglesia".   Si desea continuar con la Cuarta y última parte sobre la Puerta de Roma, haga click aquí.



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